Entrevista

Daniel Ahmed: «Me quiero ir con la alegría de haber cambiado las bases del fútbol peruano»

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Daniel Ahmed convive con esa responsabilidad desde hace 2 años aproximadamente. En esta extensa charla, el Jefe de la Unidad Técnica de Menores de la Federación Peruana de Fútbol evalúa el desarrollo de los pilares del Plan de Menores y entrega anuncios importantes sobre este proyecto para el año 2018. 

Por Renzo Pucce

Argentino de nacimiento. Ex futbolista. Entrenador. 52 años. Campeón del fútbol peruano con Sporting Cristal. El último técnico que estuvo a punto de llevar a Perú a un Mundial sub-20. De voz vibrante. Le dicen ‘Turco’. Daniel Héctor Ahmed trabaja para transformar el fútbol del país como un peruano más, luego de recibir el Título de Nacionalidad Peruana en noviembre de 2017. «Perú me dio todo», dijo el día de su juramentación en la oficina de MIGRACIONES. De modo que hay un sentimiento que lo compromete aún más con su labor.

Desde enero de 2016, Ahmed lidera el proyecto de la Federación de la Peruana de Fútbol que apunta a organizar el fútbol de menores a nivel nacional. Todo ese año, el Jefe de la Unidad Técnica de Menores se lo pasó en un avión recorriendo las regiones para encontrar el talento. Está convencido que la descentralización es una reforma prioritaria dentro del Plan de Menores. Por eso, se crearon el Torneo Centenario Sub-15 y Sub-17 y la Copa Reto Regional Sub-14 y Sub-16. También hay medidas estructurales que implementaron y que están orientadas a garantizar que las próximas generaciones de futbolistas menores tengan «línea de carrera», un término que Ahmed utiliza para referirse al proceso formativo y a la proyección profesional que el jugador peruano debe tener en los clubes.

Faltan cosas por hacer. Le queda menos de dos años de contrato para alcanzar los objetivos. No hay tiempo para dejar de planificar. Aunque esta vez, detiene sus actividades para repasar los avances de los pilares del Plan de Menores durante el año 2017.  En su oficina de la FPF, rodeado de papeles de distintos tamaños con observaciones y estadísticas propias de la planificación, Daniel Ahmed desmenuza el progreso conseguido hasta ahora en las distintas áreas estratégicas del proyecto y anuncia algunas medidas y cambios para la temporada 2018. Una charla, que amerita su extensión, nutrida de números y reflexiones sobre un tema tan complejo como la formalización del fútbol formativo.

En 2017, se implementó el Torneo Centenario Sub-15 y Sub-17. Además, se realizó la segunda edición de la Copa Reto Regional Sub-14 y Sub-16. ¿Qué balance hace del Plan de Menores este año en cuanto a objetivos, resultados y mejoras?

El balance es muy alentador porque se marcan medidores de los pilares que estamos desarrollando. En 2016, desarrollamos 19 regiones colocándole un Centro de Desarrollo a cada una. El proyecto de regiones va enfocado directamente al talento, a la descentralización y a las oportunidades de los jóvenes que están en provincias. El segundo pilar es el desarrollo de los menores en los clubes profesionales. En 2016, solo había 6 equipos que formaban con línea de carrera. Ahora, pasamos a 15 equipos y a casi 1500 jugadores. Eso es determinante en la formación del chico. Correlativamente, es encontrar el talento en las regiones. Dárselo a los clubes profesionales a través de la Copa Reto Regional, donde los clubes van y muy cómodamente pueden ver a los mejores jugadores que hay en el país y llevárselos. Este año fue muy intenso en aplicar las Licencias (FPF). Los clubes han cumplido con las Licencias. De los 16 clubes profesionales uno no participó porque venía de la Copa Perú. Tenía un año de gracia. El año que viene la gracia se bajará a seis meses. Quiere decir que, en el segundo semestre, el equipo ascendido estará obligado a tener menores.

Es decir, en el caso de Sport Boys…

Sport Boys tiene la predisposición de avanzar rápido y ya arrancar con sus menores. En el caso de Deportivo Binacional, a no ser que quiera iniciar, deberá tener sus categorías menores en el segundo semestre de 2018. Nosotros encantados de que quieran iniciar. Me parece que no tienen estructura para hacerlo. De los 15 equipos profesionales ocho o nueve han tenido una intención fuerte de entender el valor de menores. Estamos empujando a los otros seis. Por eso, necesitamos que sus presidentes entiendan el valor del desarrollo futbolístico del país y también de sus economías. Lo que hacen los menores es autosustentar el proyecto de un equipo profesional.

¿Estos seis equipos son de provincias?

Sí. La cultura que había en Lima venía del desarrollo. Son los que mejor tomaron este nuevo cambio de industria de menores. (Retomando la pregunta inicial) El otro pilar es el área de desarrollo humano que fue avanzando muy bien. Hicimos una prueba piloto en las selecciones juveniles y también entramos en Ica. La idea es extendernos a varias regiones. Esta área proyecta una formación integral para los jóvenes. El otro pilar es el área educativa. Creamos esta área por la necesidad que tenemos de capacitar a los entrenadores del país.

¿Qué inconvenientes les manifestaron los clubes profesionales con respecto al cumplimiento de uno de los requisitos del Sistema de Licencias FPF que establece la creación y desarrollo de sus categorías sub-15 y sub-17?

Hay que entender un tema. Los clubes nunca tuvieron cultura de menores. Lo que hizo la Federación fue explicarles claramente que tener menores significa a futuro tener un plantel formado con jugadores de su región. Contar con una economía muchísima más baja. No es lo mismo contratar 26 jugadores que contratar seis, porque 20 salen de mi cantera. Son miles de beneficios que existen a nivel mundial.

¿Qué clubes fueron más reacios?

Más que dar nombres es un tema cultural. No se trata de encontrar culpables, sino de generar conciencia a través del gran esfuerzo que la Federación ha hecho. Hemos trabajado en todas las regiones para encontrar ese talento y decirles: «Vengan. Acá lo tienen y llévenselo». Creamos un torneo nacional donde compite Real Garcilaso con Sporting Cristal. Es un torneo que le cuesta mucho dinero a la Federación. Es mover a la sub-15, a la sub-17 y a la reserva por todo el país. Es un costo enorme.

¿Cuánto fue la inversión del Torneo Centenario?

Más de un millón y medio de dólares. Son costos bien altos. El Torneo de Reserva le costará 4 millones de soles a la Federación para el año 2018. El Torneo Centenario, que será sub-13, sub-15 y sub-17, y que moverá los 32 equipos de Primera y Segunda División, le costará más de 5 millones de soles.

¿Cuánto es el aumento en relación a lo que se presupuestó para este año?

Y ahora entran todos los equipos de Segunda y no solo entran. Es una categoría que tiene muy pocos recursos y la Federación va a actuar para que desarrollen sus menores. Les dará una fábrica de menores. Invertirá a través de crearles un patrimonio mucho más grande de lo que podría ser darle un dinero simplemente para que se manejen en el fútbol profesional.

Ahora, el Torneo Centenario no tiene un patrocinador que destine un presupuesto específicamente a este campeonato…

La Federación busca recursos constantemente a través de su área de Marketing. El presidente Edwin Oviedo está invirtiendo furiosamente en el fútbol peruano. Sin inversión no hay desarrollo. Esta inversión va a generar muchos más recursos a futuro. Por eso, la empresa privada se está acercando de la manera que se está acercando. BBVA Continental se ha incorporado. Un banco con prestigio. Gloria tiene también el afán de que el fútbol peruano se desarrolle. Nestlé también. Movistar está esponsorizando el Torneo de Reserva. Hay un gran apoyo por el fútbol peruano producto de la seriedad que se está mostrando. Lo que necesitamos son dos puntos claves: categorizar el fútbol, tener una Primera y Segunda profesional, y crear infraestructura. Hoy tenemos 32 equipos, de los cuales cuatro tienen infraestructura para menores. El resto no tiene. Unos la están creando. Real Garcilaso está creando un campo. Ayacucho también.

Garcilaso tiene el complejo de Oropesa…

Sí, pero hasta ahora es un predio que le alcanza para Primera. Hablo de equipos que tienen un espacio exclusivo para menores y que no tienen que alquilar en otro lado. Los únicos equipos que no alquilan son Sporting Cristal y la ‘U’. En Segunda, excepto Unión Huaral y César Vallejo, los otros catorce equipos alquilan. Entonces, que 28 equipos profesionales no tengan infraestructura es grave. Estamos avanzando mucho en los desarrollos de pilares. Hoy, nos falta enriquecer esos desarrollos. Necesitamos una Primera profesional y una Segunda profesional, y que la Copa Perú vaya creciendo.

Hablábamos a inicios de año con Ernesto Arakaki, gerente de menores de Alianza Lima, y le preguntábamos por las dificultades que encontraban para competir en el Torneo Centenario. ¿Cuándo identificaron que era necesario dar el soporte logístico a los clubes?

Entendíamos que decirles que inviertan 500 en lugar de 100 era un impacto fuerte. Entonces, invertiremos por ti, pero no lo haremos eternamente. Voy a crearte la industria. Cuando tu industria de menores te empiece a dar venta de jugadores y haga que armar un plantel de un millón de dólares te salga 600 mil… Bueno, esos 400 que ahorras son el costo de tus menores. Ya no te los doy más y ahora los pones tú. Pero tus ingresos y tus activos los crearás por ese jugador que vendiste en 2 millones de dólares. Por esos éxitos deportivos que esa estructura de menores te dio. Por ese apoyo que la empresa privada y el gobierno de la región te dieron por todo el trabajo social que haces a través de la formación de los jóvenes. Las Licencias también ayudan a que te lo explique, pero también te lo normo. Sabemos que en el Perú no alcanza solo con la palabra. Uno necesita tener algo escrito para que se cumpla. Cualquier cambio cultural comenzó siendo ley y después se hizo un hábito.

¿Hicieron un trabajo de supervisión para que los clubes no le den la vuelta a la norma trayendo jugadores de academias locales? ¿Comprobaron que efectivamente los clubes de provincia ya tenían sus categorías inferiores desarrolladas?

Eso es norma obligatoria. Creamos un sistema de supervisión donde todos los meses se viajaba por los clubes y se constataba que entrenaran. Fuimos bastantes flexibles en algunos temas porque tampoco queríamos caer con el látigo por la nueva cultura. Pero habían temas que eran innegociables.

¿Cómo cuáles?

Ninguna tercerización de menores.  Y bueno, flexibilidad por este problema de infraestructura. A veces entrenaban en un campo que no era el ideal y les advertíamos que tenían que ir a otro. Hubo temas en los que los vamos llevando un poco en hombros para que vayan mejorando. Este año seremos más rigurosos. Firmamos un acuerdo con UNICEF por los derechos del niño y no podemos ir en contra de este acuerdo. Nuestro interés es que el chico viva en condiciones y entrene en condiciones dignas. Necesitamos que los clubes entiendan que no solo es un tema deportivo, sino también social.

Según un cuadro estadístico publicado por la Federación Peruana de Fútbol a inicios de 2017, más de 150 futbolistas menores del interior del país fueron captados por clubes de Primera División. ¿Fue un indicador positivo para ustedes? ¿Superó sus expectativas? 

La expectativa cada vez es más grande. La dinámica con los clubes es mejor. Necesitamos más de los clubes. Para el otro año hemos puesto más candados a algunos temas que nos han dado la vuelta.

Alguno que nos pueda contar…

Están los Reto Regionales que son un esfuerzo muy grande que se hace en cada región a través de los Centros de Desarrollo. Reto Regional se divide en cuatro zonas donde compiten seis regiones en cada una. Después está la final nacional o el ‘draft’ que haremos el otro año. En esta presentación del jugador buscado, cuatro clubes iban. No iban todos. Luego, uno tiene que estar llamando y no es el punto para tamaño esfuerzo. En 2018, habrá una normativa para que el club que no mande a su coordinador o a sus visores tenga una multa. Asimismo, este año, el coordinador podía entrenar a la reserva. No podrá hacerlo el otro año. El coordinador será exclusivamente el coordinador de menores.

Para cerrar con la Copa Reto Regional, ¿por qué se decidió este año eliminar la final nacional y reunir a los futbolistas menores más destacados de todas las regiones?

Lo decidimos porque el equipo que quedaba eliminado y que no venía a la final nacional tenía dos jugadores de muy buen nivel. Perdíamos la posibilidad de que estuvieran en la mira de los clubes. Los torneos zonales y Reto Regional son la excusa para poner en la vidriera a todos los jóvenes del país. El año que viene haremos la final nacional y el ‘draft’. Al BBVA le interesa que la final exista. Para nosotros también está bueno porque nos da un campeón nacional de regiones.

¿Tanto la final nacional como el ‘draft’ serán en Lima?

Sí.

¿Cuánto fue la inversión por la Copa Reto Regional?

Es otra inversión más. Para el próximo año es de casi un millón de soles.

¿Los partidos de Torneo Centenario seguirán siendo programados en la Videna?

Sí. La Videna siempre está al servicio de ayudar en esa carencia que tenemos. Ahí también está la responsabilidad de que los clubes entiendan el capital que tienen las menores e inviertan. Para mí sería muy importante que Alianza Lima cree una infraestructura solamente para menores, sabiendo que Alianza viene invirtiendo en menores.

¿Qué obligaciones tendrán los clubes en infraestructura el próximo año?

Estamos tratando de crear un plan en conjunto donde se pueda cumplir con ese sueño de la infraestructura propia. Se está analizando y es muy probable que el plan salga a la luz en algún momento.

¿Qué alcance nos puede dar del plan de infraestructura?

Es algo que se está planificando. En principio sería algo básico: que tengan una cancha de entrenamiento, dos vestuarios, un gimnasio, una sala de reuniones. Si yo tengo alumnos y no tengo un colegio, para qué son los alumnos. Es un grave problema. Aparte, alquilar todo el tiempo un campo es un gasto importante para los clubes. Es un costo que amortizas en cinco o seis años comprándote tu propiedad. Hay formas de que ese bien se autofinancie y a la vez le dé un servicio a las academias mismas que generan ingresos importantes. Es todo ganancia.

¿Pero no será obligatorio que los clubes adquieran una propiedad en 2018? 

Que uno compre su propio bien es difícil de sancionarlo, cuando tienen igual un lugar donde entrenar. Pero es pan para hoy, hambre para mañana. Si yo tengo mi infraestructura, estoy mostrando un cambio o una intención verdadera. Queremos ver intenciones verdaderas.

¿Bastará que alquilen su infraestructura?

No podemos decirles que tienen que comprarlo. Pero nos interesa que el club entienda que la infraestructura es parte de la institución. Uno va a Argentina y un club de la cuarta categoría tiene sus propias instalaciones para menores. Estuvimos con la sub-15 en Godoy Cruz de Mendoza. Tiene un predio con diez canchas, gimnasio. Godoy Cruz es un equipo de tercera línea en Argentina. Si queremos estar en el primer mundo, tenemos que tomar acciones.

¿Cómo será el formato del Torneo Centenario para los equipos de Primera y Segunda División?

Van a jugar el mismo torneo en las tres categorías (sub-13, sub-15 y sub-17). Se juntan los 32 equipos. Se dividirá al país en cuatro zonas de 8 equipos. Clasificarán los dos mejores de cada zona y habrá una liguilla final. Ahí saldrá el campeón del Apertura y Clausura. Si hay dos campeones diferentes, habrá una final entre los dos para ver quién es el campeón nacional. El campeón de la sub-15 y sub-17, de la sub-13 se está viendo, tendrá un premio para disputar un torneo internacional. Ahora, el campeón de esta sub-17, como premio, irá al torneo que Independiente del Valle organiza en Ecuador. Todo gratis.

¿El campeón sub-17 participará en la Copa Mitad del Mundo?

Sí.

¿Los gastos serán cubiertos por la FPF?

Es el premio que la Federación da al campeón.

¿Solo sub-17?

Sí. El año que viene se busca premiar al resto de categorías.

Daniel Ahmed-entrevista

Daniel Ahmed fue presentado el 27 de agosto de 2015 como Jefe de la Unidad Técnica de Menores. / La Nueve

Hablando de las selecciones juveniles, tuvimos la participación de la selección sub-20 en el Sudamericano de Ecuador. Un resultado que no fue el más óptimo…

(Interrumpe) ¿Y cuál es el resultado óptimo para una categoría que se empezó a formar hace seis meses? Hay un tema de razonamiento y de reflexión. En los últimos 20 años, solo logramos en juveniles la clasificación al Mundial (sub-17) en 2007 con ‘Jota’ (Juan José Oré). Si hace 36 años no íbamos a un Mundial, teníamos que entender que había un problema de base. Va más allá de la elección de un entrenador o de un equipo. Las selecciones juveniles son la consecuencia de una estructura. En el plan estratégico de la Federación, 2017 era un año de transición donde se iba a empezar los procesos y a tratar de rescatar jugadores en estas tres selecciones: sub-15, sub-17 y sub-20. El año 2019 será de competencia. Trataremos de que los equipos sean bien competitivos. En 2021, ya tendríamos los procesos, la población y la formación para tratar de competir en el próximo mundial.

Está claro que los resultados que logramos en selecciones juveniles fueron casos aislados, puntuales, y no consequencia de un trabajo estructurado. Aun así, ¿por qué decidió asumir la dirección técnica de la sub-20? ¿Consideró que el proceso de Fernando Nogara fue un fracaso?

No, todo lo contrario. Una cosa no tiene que ver con la otra. Es más, yo iba a dirigir a la selección sub-20. Cuando me encontré con todo este problema de estructura, le pedí a Fernando Nogara que él se hiciera cargo. En 2016, estuve en un avión recorriendo el país. Esa sub-20 empató con Argentina, Venezuela. Tuvo un percance con Bolivia. Fue un partido parejo. Aparte, esa selección hoy tiene a varios chicos jugando en la Primera de Perú. Me parece que el trabajo de Nogara fue bueno. Un proceso de selección sub-20 lleva siete años. Empieza a los trece años y termina a los 20. El año que inicia tendremos la sub-13 y sub-18 como dos preselecciones que se unirán a la sub-15, sub-17 y sub-20. Ya tenemos los procesos de selecciones armados. Las selecciones juveniles a futuro tendrán 7 años de proceso. En Perú tuvimos procesos. Hubo proceso con Carlos Picerni en 2005, 2006 y 2007. Se clasificó a un Mundial. No fue casualidad. El segundo proceso que hubo fue 2011, 2012, 2013 y 2014. Casi clasificamos a un Mundial. Salimos campeones en el Sudamericano sub-15 (2013). Los Juegos Olímpicos de la Juventud de Nanjing (2014). Cuando hay proceso, hay resultados. Esos procesos se hicieron sin descentralización. Si Perú hace el proceso con descentralización, imagínate el potencial que tiene.

Entre enero y febrero de 2019, se llevará a cabo el Sudamericano Sub-20. ¿Cuál será el plan de trabajo para esta categoría?

El proceso de la sub-20 ya empezó. Todo este año hemos trabajado la sub-18. El año pasado habíamos hecho que la sub-18 sea sparring de la sub-20 anterior. La sub-18 ya jugó torneos internacionales. Fuimos al torneo de Independiente del Valle (Copa Mitad del Mundo, Ecuador). Jugaron amistosos. Es una categoría que ya viene avanzada. Ya planificamos todo el año 2018 en microciclos. Es muy probable que (jugadores de la  sub-18) sean sparring de la selección mayor en Rusia. Eso les dará una experiencia enorme.

¿Pero ya se confirmó que llevarán sparrings?

Sí, ya está confirmado. Después, atrás de todo eso, habrá una suma de 20 partidos internacionales para que esos chicos crezcan. La sub-15, sub-17 y sub-20 son esos siete años de proceso que hay que darle al chico para que, cuando desemboque en la selección mayor, tenga en su espalda 70 partidos internacionales y cantidad de microciclos.

¿Los sparrings serán definidos por usted?

Ricardo (Gareca) lo deja en mis manos. Hay un gusto en común y hay jugadores que están en un buen nivel y que tanto a él como a mí nos gustan.

Luego de que terminara el Sudamericano sub-17, en una entrevista a El Comercio, Juan José Oré realizó una autocrítica de lo que fue la campaña y dijo: «(…) el equipo ni siquiera tuvo actitud. (…) les contamos absolutamente todo sobre los jugadores que iban a enfrentar, pero no sirvió de nada». ¿Este tipo de mensajes no deberían darse a la interna? ¿Cómo afecta al chico que estuvo bajo su conducción?

Puede ser una frase que apunta a generar una autocrítica. Esa selección terminó de armar su grupo en el mes de julio o agosto (2016). Esta selección debió a haber tenido tres o cuatro años de proceso y se terminó de armar seis meses antes del Sudamericano. El principal perjudicado es el jugador que no ha tenido una línea de carrera constante con una identidad clara de lo que se pretende.

¿Pero ese tipo de mensajes no deberían ser internos?

Quizás fue una expresión producto de la impotencia. Era un equipo que tenía más expectativas. En la previa había jugado con Chile. Le había ganado. Le había ganado a Bolivia. Hay muchos condicionantes. Los dos primeros partidos fueron con Brasil y Argentina que nos llevan una distancia enorme. Eso pudo influir psicológicamente en los chicos. Son chicos de 16-17 años. Enfrentar a dos potencias con procesos y poblaciones enormes de jugadores a veces hace más fuerte la carga. Todas las conclusiones de ese Sudamericano sirven para que esos chicos mejoren en lo que no están haciendo bien o no pudieron hacer bien. Pero ninguna competencia de menores debe representar un castigo para un joven. Al contrario, tiene que representar una oportunidad para mejorar.

¿El profesor Oré continuará a cargo de la sub-17?

Todavía no tenemos definido toda la estructura.

¿Hay la posibilidad de que se contraten otros profesionales?

Los profesionales de ahora están considerados. Estamos viendo cómo nos ordenamos de cara a lo que viene.

Una de las novedades en las selecciones juveniles fue la creación de un área de scouting, liderada por Richard Castro, para encontrar talento peruano en el exterior. ¿Cuándo deciden apostar por este aspecto y qué importancia le dan?

Hicimos los procesos a nivel nacional y después nos tuvimos que plantear los procesos a nivel internacional. Lo primero que hicimos, por un tema de población, fue detectar las colonias más potentes a nivel mundial. A partir de ahí, nos contactamos con delegados zonales en esos lugares y abrimos una página web desde la Federación para que cualquiera que entrara supiera que nosotros estamos ávidos de recibir informes de peruanos que estén jugando en ligas del mundo. A través de eso detectamos a algunos jugadores. Nos va a ayudar a, quizás, encontrar a Lapadula a los 16 años y no más grande.

Hace poco, un padre de familia nos contactó para darnos información sobre su hijo, Alessandro Burlamaqui, que nació en Lima y juega en el Espanyol de Barcelona (categoría 2002). ¿Llegaron a contactarse con él?

Me parece que recibieron la información de este chico. Se comunicaron con la página. Estamos abiertos a información de donde sea. Esa área está todo el tiempo con el radar prendido. Tenemos gente que está exclusivamente trabajando en la Federación para cumplir con la misión de darle oportunidad a los chicos que juegan en el extranjero.

Por ejemplo, ¿Joseph MacPherson (Aberdeen FC/Escocia-2000) y Alessandro Milesi (Brescia/Italia-1999) seguirán siendo observados y considerados para el proceso de la sub-20?

Sí, los estamos siguiendo. En las convocatorias mostraron un nivel interesante. Necesitamos que la evolución sea grande y al final decidiremos entre los jugadores que tenemos en el medio local y ellos. El que esté mejor tendrá la posibilidad de ir al Sudamericano.

En este trabajo que venían haciendo con el Plan de Menores, ¿proyectaban una clasificación al Mundial tan pronto?

Hay una gran responsabilidad en el soporte que la Federación dio a la parte deportiva donde están la gestión de Juan Carlos Oblitas y la estrella que es Ricardo Gareca. Ha hecho un trabajo muy serio y planificado. Entiendo que la estructura del país no nos daba todavía el merecimiento de estar ahí (Mundial de Rusia 2018). Dios vio esa gran intención que hay en la Federación de crear un cambio y les dio esta oportunidad para que aceleren ese cambio.

¿Cuál es el impacto de la clasificación a un Mundial de mayores en el fútbol formativo?

El impacto es lo que te comentaba. Nuestros próximos pasos es categorizar el fútbol peruano. La Primera División se categorizó este año a través de las Licencias. En los próximos años tienen que categorizarse la Segunda y la Copa Perú. No podemos seguir siendo un país donde no hay una estructura de ascenso y descenso bien contemplada. Necesitamos infraestructura y categorización. Todos los pilares de desarrollo están activados. El año que viene tendremos casi 3500 chicos con línea de carrera. Pero si los clubes no se profesionalizan, se van a caer.

¿Quitarse la mochila pesada de 36 años sin Mundial repercute en el aspecto psicológico y cultural del futbolista peruano? Se lo digo porque vemos a un Ezequiel Barco, de 18 años, rompiéndola en una final de Copa Sudamericana.

Lo que pasa es que Argentina tiene 12500 jugadores con línea de carrera. Hace dos años teníamos 900. Hoy, tienes un Barco que sale de 12500 jugadores. Cuando tengamos 12500 jugadores con línea de carrera en Perú, verás la cantidad de Barco que te salen acá. Siempre medimos lo que pasa en la superficie y no lo que hay debajo. Cuando tengamos 32 equipos que formen por todo el país y 5000 chicos con línea de carrera, veremos el verdadero cambio de la estructura del fútbol peruano. Los clubes son los que dirán si esto funcionó o no. Son los que manejan el fútbol de un país. A ellos hay que fortalecerlos, darles soporte y exigirles.

¿La clasificación puede cambiar el ADN del futbolista peruano? ¿Revitaliza las próximas generaciones?

Cuando uno empieza a ganar, empieza a crear una cultura. Los jugadores que nos están llevando a este mundial no nos llevan por casualidad. Jugaron los partidos y llegaron al resultado con las adversidades de la estructura. Tuvieron la valentía y la convicción de lograrlo. Tuvieron un entrenador adelante que les decía que podían y los tipos sí pudieron al final.

Daniel Ahmed-entrevista 2

Ahmed dirigió a la selección peruana sub-20 en el Sudamericano de Argentina en 2013 y al seleccionado sub-18 en los Juegos Bolivarianos de Trujillo, también en ese mismo año. / La Nueve

Cuando se encontraba en la Videna con los jugadores que dirigió en aquella sub-20 de 2013, ¿le decían que se cobrarían la revancha?

(Risas) Siempre cuento la anécdota de Alexi Gómez. Acabó el Sudamericano de Argentina con la sub-20. Empatamos con Chile. Quedamos a un gol de entrar al Mundial. Lo primero que a uno le agarra es impotencia y tristeza. Me fui al vestuario porque no quería ver a nadie. Me fui a los baños. Veo que Alexi Gómez entra llorando desconsoladamente. Nos agarró un desconsuelo a los dos por la impotencia. Pero si en ese momento me hubieran dicho que no haber clasificado al Mundial con esa sub-20 lo cambiaba por ir a un Mundial de mayores más adelante con varios chicos de ese grupo, lo firmaba y me iba con una sonrisa de ese vestuario. Hubo procesos en ese momento. Hubo clubes que formaron. Siempre se me pone a mí como si yo fui decisivo. Yo formé parte de ese proceso, pero también hubo entrenadores silenciosos, peruanos en su mayoría, que formaron a sus jugadores. Cuando existen los procesos, existen resultados.

Siempre se destacaron las categorías 83-84 por la camada de jugadores que nutrieron a la selección mayor. ¿Se atrevería a decir que la 93-94 es la próxima 83-84?

La 95-96 también me gusta. Hay jugadores interesantes como Pedro Aquino, Beto da Silva, Alexander Succar que está evolucionando. Alexis Cossio es un buen jugador. Luis Abram. Sergio Peña. Volvemos a lo mismo: la riqueza del fútbol peruano. Tenemos mucho oro. Hay que buscar y hay que pulirlo. Durante muchos años, nos dimos el lujo de desperdiciar ese oro. Hay que extraerlo y hay que limpiarlo. Hay que hacerlo. Estamos en ese camino. Hay un camino muy firme. La idea es que logremos llegar a esa transformación en cuatro años. Ese va a ser el gran medidor hacia a mí. El 19 de diciembre de 2019 les doy las gracias a todos. En ese plazo la rueda ya tiene que estar girando. Esto ya tiene que estar funcionando. Me quiero ir con la alegría de haber cambiado las bases del fútbol peruano.

¿Su contrato con la Federación es hasta esa fecha? ¿No era hasta 2022?

Yo pedí que no. Me parecía algo ilógico. Cuatro años eran para hacer el proyecto de menores y después contemplar una selección mayor. Primero son cuatro años. Si estoy contento y la gente que me contrata está conforme, veré el futuro. Pero planificar tanto tiempo, siendo dos proyectos diferentes, no me parecía lógico.

¿Y el mejor juvenil que dirigió?

Tuve varios. El jugador peruano es valiente. Es un tipo que tiene muchas condiciones. Es como un hijo. Un jugador de fútbol es lo mismo. Si no le damos proceso, no lo educamos, ese chico llegará incompleto y nunca dará lo que podría haber dado si se le formaba. Tenemos el oro, pero hay que sacarlo de la roca.

¿Quién es el oro que se quedó en el camino?

Ese es uno de los grandes desconsuelos de Perú.

¿Cuál es el suyo? 

No es un nombre. Eso no tiene que ocurrir más. El jugador que queda afuera es realmente porque el chico era un negado para el objetivo. No hay persona, que desde joven sea educada en valores y en todos los afectos formativos, que le erre al camino. El que erra el camino es porque no tuvo la posibilidad de que lo ayuden. Para eso, hay que ser serio y hay que tener estructura.

¿Qué jugadores se pueden sumar al próximo proceso eliminatorio?

Ahora en carrera, tenemos jugadores muy interesantes en la sub-15 y sub-18.  Hay un potencial muy interesante de varios jugadores en la sub-18. Como te vuelvo a decir. Si hago que el chico vaya a primer grado, segundo grado y después no lo mando más al colegio, ya está. Lo maté. Por más buen estudiante que sea, por más inteligente que sea, el otro que no era inteligente, pero que llegó a séptimo grado, lo superará ampliamente. Estos chicos no pueden detener sus procesos evolutivos. Si se los detenemos en un momento como pasó en el pasado, los perdemos. Ahí está la contestación a los jugadores que se han perdido. Cantidades.

¿Cómo influye la realidad del primer equipo, cuando lo que busca más son resultados? Tenemos un Universitario sancionado que no puede contratar y que se ve en la obligación de promover juveniles. Alianza Lima, con Pablo Bengoechea, utilizó juveniles y les sirvió. Les dio los minutos que merecían. Sporting Cristal cambia de entrenador, pero parece apostar por su cantera. ¿Cómo influyen las necesidades del primer equipo en la promoción de un futbolista joven? 

Es una unión entre el juvenil que empieza a existir y la voluntad del dirigente y del entrenador de darle la oportunidad a ese juvenil. Este año, la Bolsa de Minutos fue desde la 96. Ahora se crearon las categorías de la reserva para atrás, para que sea algo más consistente y que no empiece a partir de los 18 años. Eso era medio ilógico. Hoy, ya está todo. Tenemos sub-13, sub-15, sub-17 y reserva. Ya está toda la línea. La calidad de un chico de 13 años, dentro de 7 años, será muy buena cuando llegue a reserva. Tendrá más valor cuando llegue a Primera.

¿Pero cuál es el escenario ideal para promover un jugador? ¿Debe ser promovido por la necesidad o porque llegó su oportunidad simplemente?

Lo que tiene que haber es una estructura de jugadores juveniles que no jueguen sin merecerlo. Esa estructura se está creando. Despúes, necesitamos que el dirigente entienda que el menor es un aporte hacia el fútbol de un país y que tiene que regular eso en su propia institución. En Uruguay no hay club que no viva de sus menores. En Argentina pasa lo mismo. No hay Bolsa de Minutos en Argentina ni en Uruguay porque los clubes están desesperados por hacer debutar a sus jugadores en Primera para venderlos y armar plantillas más económicas. Acá no pasa eso.

¿Hay puntos en contra cuando el juvenil termina su proceso de formación en Primera División? 

El proceso ideal se está construyendo. El tema es crear un sistema donde la salida laboral de un menor esté incluida. El sistema tiene una unión y un equilibrio que es lo que le dará salud al fútbol.

En todo este tiempo a cargo de la Unidad Técnica de Menores, ¿se ha detenido unos minutos a pensar en la responsabilidad de liderar el proyecto que significa estructurar el fútbol de menores en el Perú?

Es que eso me pasa todos los días. Por momentos es muy estresante. A veces uno se desespera porque los cambios ocurran. Me enteré un día que tal club hizo un tema con los menores que no estaba bien y ya me pone mal. Cada jugador que no esté bien, que serían los clubes, es una posibilidad de perder el partido. Pero la responsabilidad mayor es llegar a diciembre de 2019 y decir que logramos el objetivo. Porque si llegamos a esa fecha y el fútbol peruano no se transformó, me voy a sentir totalmente responsable de eso.

Y ya como peruano hay más afinidad…

Claro, desde ya.

En tiempos malos, siempre existió el talento. En tiempos buenos, ¿qué podemos esperar?

Lo que estamos haciendo tampoco es magia. Estamos haciendo algo lógico. Si Paolo Guerrero salió de una población de 1000 jugadores, cuántos Guerrero podemos sacar de una población de 12 mil, 10 mil o 5 mil. Lo que tenemos que hacer es darle lugar a cada chico de cada región del país. Ahí está el talento. Una vez que lo encontremos, le tenemos que dar la posibilidad de desarrollarse en un club profesional. El fútbol de Perú siempre fue de Lima. Ahí dejamos de tener muchos (Jefferson) Farfán, Guerrero, ‘Orejas’ (Edison) Flores. Hoy en sus regiones tienen la posibilidad de desarrollarse. Eso nos dará la oportunidad de tener más población. No tengo duda de que con más población con línea de carrera, con formación profesional, Perú tendrá un abanico de posibilidades importante a futuro.

Daniel Ahmed se levanta de su silla para explicarnos algunos datos de un mural lleno de estadísticas y apuntes sobre la planificación del trabajo en menores.

DA: En 2016 activamos la 2000-2002 a nivel nacional. En 2017, 2001-2003-2005. En 2018, 2002-2004-2006. En 2019, 2003-2005-2007. De la 2000 hasta la 2007 hay 7 generaciones que vivirán el cambio de la descentralización. Acá tienes miles de jugadores dentro de la población del país. Estas siete generaciones serán de Perú. De ahí para atrás, eran casi todas de Lima.

¿A partir de la categoría 2000 se tendrá el proceso completo?

Y van a ir aumentando en calidad porque esto fue un trabajo que empezó en mayo de 2016. Se irá perfeccionando. Va todo de la mano. Todos estos clubes profesionales que tenemos hoy están empezando a pensar que una casa-hogar es importante. UTC nunca tuvo casa-hogar. Ahora reconoce que sí debe tener. (FBC) Melgar ha ido a todas las visorías. Armó una casa-hogar espectacular. Es un equipo que ya entiende que el cambio y la fortaleza económica y social está ahí. Ya se ha metido de lleno. Muchos clubes. El mismo Unión Comercio trata de armar su estructura.

Y tenemos un Sport Huancayo campeón de reserva…

Y un Huancayo campeón de reserva (risas de sorpresa). Un equipo de regiones. Es algo inédito. Pero esto se tiene que potenciar mucho más. Hoy estamos en un 30%. A lo quiero llegar es que en un momento cualquier equipo de Lima juegue con un equipo de región y los equipos de regiones tengan cinco o seis jugadores en campo que sean magos con la pelota. Tenemos que llegar a eso. Los mejores jugadores siguen viniendo a los equipos de acá (Lima). El tema de la captación lo están empezando a entender ahora.

Esos clubes que están marcados de verde, ¿están en círculo por algo en particular? Deportivo Municipal, UTC, Comerciantes Unidos…

Son lo que tienen que… Hay de todo.

¿Son los que hay que empujarlos?

Son los de regiones y hay que empujarlos más. Han mejorado mucho algunos. Pero sí hay que empujarlos.

Si se está cumpliendo con la cantidad, ¿cómo hacemos con la calidad?

La calidad tiene que ver mucho con los controles. Mejoraremos la normativa y los controles semanales. El próximo año, nuestros supervisores viajarán semana a semana y visitarán a los equipos para ver dónde están entrenando, cuáles son sus elementos, en qué horario. El control hace que los objetivos se cumplan. Si no controlas, el hijo del dueño engorda el ganado. Es así.

¿Planean uniformizar una idea juego en los clubes?

No. Hay programas formativos que se analizan, pero la elección de juego ya es del club. A tanto no llegamos. Pero sí hay un programa formativo que presentan todos los años. Este año, todos lo presentaron. Lo que pasa es que necesitamos que esos programas se sostengan en el tiempo y que los coordinadores se dediquen a aplicarlo al 100%.

Texto: Renzo Pucce / Fotos: La Nueve-Martín Fonseca

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